El amor en tiempos de cólera

San Valentín, el día «oficial» para demostrar amor.

En serio, no hay necesidad. No la hay. Necesidad de decírselo a los de siempre, al que tienes cerca; de dibujarle corazoncitos en las ventanas y de «te quieros» escritos en la sopa.

No es momento para lo que ya sabemos sino para lo que no sabíamos. 

San Valentín es ese tiempo cosido a medida para decir «aún te quiero» a los que ya no esperan nada de ti. 

Es un tiempo para los que nos lo dieron todo, los que nos lo quitaron, a los que se lo arrebatamos y a los que abandonamos.

letra canción de blue valentine
«Blue Valentine» de Derek Cianfrance.

Y es que todos, cuando algo se termina, llevamos dentro un amor que dormita y a veces se despereza un poquito y entreabre los ojos con curiosidad.

Llevamos dentro un amor que juega al escondite y  guarda secretos. Un amor con disfraz y  careta  que se airea una vez al año y que uno tiende con llamativas pinzas de colores en el patio de atrás.

San Valentín es ese tiempo para decir «de un modo u otro, siempre esperaré que te ocurran cosas buenas; de un modo u otro, siempre te querré«.

noche estrellada entre los árboles de un bosque
 Noche estrellada. » No entiendo porqué algunas personas sienten que no merecen ser amadas»

Y es que el amor en tiempos de San Valentín es para aquellas personas a las que la vida ha vuelto eternas.

Verdad verdadera

Si alguna vez te has preguntado cuál es el epicentro de tu vida, cuál es tu esencia, dite la verdad. Una verdad grande como puños, una talla XXL de verdad.

– Yo siempre quise escribir y vivir del cuento.

Y esta será tu verdadera verdad: la que cuando creces, crece contigo.

Máquina de escribir vintage
 Por favor, crea.

Praga, corazón de Bohemia

Hace unas semanas estuve de visita en el corazón de Bohemia.

Una maravilla, oye. Tres días y medio para conocer una ciudad sacada de un libro de los hermanos Grimm.

La ciudad de las cien torres no solo es arquitectura singular sino que tiene esos pequeños encantos que son construidos por los habitantes de la ciudad y que los foráneos promocionan únicamente con disfrutarlos.

Střelecký ostrov.
 «Mi» isla: Střelecký ostrov.

Un muro de John Lennon en el que nunca estuvo pero sí su gran horda de fans, una isla mágica con un pequeño tren a vapor en el que ruedan una película, una pizarra gigante para pedir deseos o un castillo en el que se escondía el Callejón del Oro, lugar de orfebres y sus pequeñas obras.

El hombre colgado "Hanging out" de David Černý.
«Suéltate Freud». El hombre colgado «Hanging out» de David Černý.

Dos de los puntos más brillantes en mi corto viaje están relacionados con la música: la céntrica plaza de Old Town Square en la que Giovanni Bassano interpretaba éxitos como How to save a life (The Fray) o mis añoradas The man who can’t be moved (The Script) y Wherever you will go (The Calling) y el Puente de Carlos (Charles Bridge) en el que conocí a una genialísima jazz band de las que te obligan a pararte entre el gentío y que se te abra la boca de admiración.

Praga está repleta de cultura, de teatralidad, de notas y haces de luz dorada, sobre todo si viajas durante Otoño.

Si os gusta vivir el artisteo no dejéis de visitarla; tendréis la sensación de formar parte de un cuadro o de ser una marioneta que se deja llevar, entre rincones bohemios, por el viento.

Panorámica de Praga en Kampa Park.
Panorámica de Praga en Kampa Park.

El oído izquierdo

Ella sabe que cada uno de nosotros deja tras de sí una estela de espuma con forma de canción, una banda sonora que te cuenta una historia, que te habla de un principio pero también de su final.

Y es que a ella le encantaba salir cada noche persiguiendo la música, enredándosela en sus botas de tacón, entre el humo de cigarrillos, de bar en bar. Hasta que le conoció.

Tras compartir unos cuantos crucigramas, ella le preguntaba con las palabras apretadas a qué sabían esos besos de su canción.

Bajito y casi susurrando muy cerca de su oído izquierdo, pues decía que así llegaría antes a su corazón (y era cierto), le daba él a conocer el nombre de su melodía.

Y ella se enamoraba locamente, completamente, estúpidamente de Él.

World’s end girlfriend – Katsuhiko Maeda.

Táctica y estrategia

Hay autores que hablan, escriben o garabatean y todo lo que hacen se te queda pegado a la piel a modo de calcomanía.

Eso me ocurre con Bennedetti, el gran Mario Bennedetti, que con una pluma por alfiler tatúa sus palabras en mi pecho.

Y es que no hay nada más bonito que alguien se tatúe la vida con tus palabras.

Jaula y manos tatuadas
 Táctica y estrategia de Mario Bennedetti.

«Mi táctica es mirarte, aprender como sos, quererte como sos.
Mi táctica es hablarte y escucharte, construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es quedarme en tu recuerdo,
no sé cómo ni sé con qué pretexto, pero quedarme en vos.
Mi táctica es ser franco y saber que sos franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos no haya telón ni abismos.

Mi estrategia es en cambio más profunda y más simple.

Mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.«

 Mario Bennedetti. –

Hola

– Encantada de conocerme.

Ese momento en el que se te suben los humores.

Mujeres en el espejo
 Yo, mi, me, conmigo.

Smile o cómo practicar una sonrisa

Antes devoraba páginas de libros. Era un como un monstruo de las galletas literario.

Después crecí.
Me hice una persona seria. Y ya sabemos todos para qué sirven las personas serias.

Así que estos últimos meses me he dedicado a cincelar las ideas que hay bajo mi peinado y he tomado la decisión de volver a mi estado natural: el surrealismo. Lo entenderíais mejor si supieseis lo bien que sabe el amarillo.

En mis manos ha caído una guía cuasi-espiritual en formato libro. Se llama Smilede Rubén Turienzo y tiene una estética que recuerda a los archifamosos Mr. Wonderful pero con un contenido que les da mil vueltas.

Smile o el arte de cómo se practican las sonrisas.
 Smile o el arte de practicar sonrisas.

Tras ojearlo y hojearlo, entenderéis que es mejor preguntarse (y responderse) «para qué» y no «por qué», cómo se practica una sonrisa o cuáles son las cuatro técnicas mágicas para ser positivo.

No sé a vosotros pero, para mi, que alguien reivindique que la vida molamola.

The Stars, The Snow, The Fire

«La influencia física del paisaje tenía su equivalente dentro de mi.

Los senderos que recorría no solo me conducían hacia colinas y ciénagas, sino tambiénhacia mi interior.

A partir del estudio de lo que descubría andando, la lectura y mis pensamientos […] me vi frente a un apasionado y firme anhelo interior: abandonar para siempre el pensamiento y todas las dificultades que comporta, todas menos los deseos más inmediatos, más directos e inquisitivos. Tomar la senda y no mirar atrás […]

Una hoguera en el horizonte o un rastro en la nieve mostrarían hacia dónde había ido. Dejad que el resto de la humanidad me encuentre si puede.»

Fotogramas de Into the wild
Fotograma extraído de la película Into the Wild (Hacia Rutas Salvajes) dirigida por Sean Penn y basada en la novela de Jon Krakauer.

The Stars, the Snow, the Fire:Twenty-five years in the Northern Wilderness.

– JOHN HAINES – 

Patología de un artista

“Es verdad que muchas personas creativas no consiguen establecer relaciones personales maduras y que algunas de ellas llegan a vivir en el aislamiento extremo […].

El comportamiento de evitar el contacto con los demás es una respuesta concebida para proteger al niño de los desórdenes del comportamiento.

Si trasladamos esta idea a la vida adulta, advertiremos que el niño que evita el contacto con los demás puede muy bien transformarse en una persona cuya necesidad principal sea encontrar alguna clase de sentido y orden en la vida que no dependa por completo, o incluso en gran medida, de las relaciones interpersonales.

Solitude: A Return to the Self

– ANTHONY STORR –

En el camino

Me ha costado mucho, muchísimo, leer a este hombre (meses, así dicho casi con vergüenza); sin embargo, voy a destacar que la novela de Kerouac parece haber sido una gran vía de escape para la generación beat y tambiénpara todos los que aspiramos a beber de la cultura americana de los 60’s.

«La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos fuegos artificiales explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ‘¡Ahhh!’…»

on the road de jack kerouac
 La novela de Jack Kerouac, On the road (En el camino), icono de la generación beat.

On the road – Jack Kerouac – En el camino

Arte con minúsculas

Cuenta cuentos y tejedores de crochet,
fotógrafos e ilustradores,
escritores en ciernes y cocinillas de cupcakes.

A todos los artistas, grandes y pequeños, gracias.

¡Feliz Día Mundial del Arte!

Seis y cuatro tu retrato

Melancolía

Mi queridísimo Lars,

una cosa te voy a decir: lo de escribir Melancolía no tiene nombre. Ha sido como sacarme una foto, pintar un autorretrato y mirarme en el espejo.

Tu «Justine».

Melancolía de Lars Von Trier
Melancolía de Lars Von Trier.

A mi director fetiche, Lars Von Trier, una vez más, gracias. Creo.


«La película 
Melancolía de Lars Von Trier integra, consciente o inconscientemente, el proceso de la psique de atravesar la sombra (saturnal de la muerte) hacia el renacimiento.

Una breve investigación de la depresión y la melancolía dentro de un marco de psicología y alquimia.»– ChristianBronstein –

imágenes de la película Melancolía
Fotogramas del drama fílmico de Lars Von Trier en Melancolía.

«Justine. Hermosa mujer. ¿Dónde está mi frase? Siempre fuiste genial para crear una frase rapidamente. ¿Qué pasó? Tu vida emocional se apoderó de ti? Encontrar al hombre de tu vida ¿ha interferido con tu trabajo? Pregunto esto porque, si tuviera que elegir entre la mujer del querido Michael, y una empleada, siempre eligiría a la empleada.»

«Jamás digas lo que sientes.» «Publicidad, Justine, Publicidad».

Paris, Texas

Todos necesitamos un enlace que nos conecte con el pasado.


El mío se llama Wim Wenders y digerir sus escenas es sinónimo de percibir un sabor a sal y nostalgia en las palomitas.

“Yo solía darte largos discursos después que te fuiste. Yo solía hablar contigo todo el tiempo, a pesar de que estaba sola.

Caminé durante meses, hablándote. Ahora no sé qué decir. Era más fácil cuando sólo te imaginaba. Incluso te imaginé hablándome de nuevo.

Solíamos tener largas conversaciones, los dos solos. Era casi como si estuvieras allí. Podía escucharte, podía verte, olerte. Podía escuchar tu voz.

A veces, tu voz me despertaba. Me despertó en medio de la noche, como si estuvieras en la habitación conmigo. Entonces, poco a poco se desvaneció. No pude imaginarte más.

Traté de hablarte en voz alta como solía hacerlo, pero no había nadie allí. No podía oírte. Entonces todo se puso de cabeza. Todo se detuvo. Tú solo desapareciste.”