«La influencia física del paisaje tenía su equivalente dentro de mi.
Los senderos que recorría no solo me conducían hacia colinas y ciénagas, sino tambiénhacia mi interior.
A partir del estudio de lo que descubría andando, la lectura y mis pensamientos […] me vi frente a un apasionado y firme anhelo interior: abandonar para siempre el pensamiento y todas las dificultades que comporta, todas menos los deseos más inmediatos, más directos e inquisitivos. Tomar la senda y no mirar atrás […]
Una hoguera en el horizonte o un rastro en la nieve mostrarían hacia dónde había ido. Dejad que el resto de la humanidad me encuentre si puede.»

The Stars, the Snow, the Fire:Twenty-five years in the Northern Wilderness.
– JOHN HAINES –
