Queridos cantautores, ¿podéis dejarlo ya? Os coláis en mi emisora con unas letras que me hacen pupita en los oídos.
Que te mueres si no está, que sin ella no eres nadie, que si era tu destino, el amor de tu vida.
¿Pero qué os pasa? Ni te mueres sin alguien, ni dejas de ser (más bien al contrario, te buscas y te encuentras), ni existe un destino único (qué para eso eliges hacia dónde vas), ni hay un único amor en tu vida.
Que el amor primero es de ti para ti, y si sobra, lo repartes. Y siempre sobra.
Se lo das a tu familia, se lo das a tus amigos, a tu perro, al tío que te sirve ahora el desayuno los domingos, se lo das a tu pareja o a tus follamigos, a la compañera de trabajo con la que te vas de cañas o se lo das al que pide 1€ en la calle para un bocadillo. Amor te lo das a ti mismo invirtiendo tiempo en tus aficiones, buscando mejorar en tu trabajo, comiéndote un brownie si el día ha sido regulero y estando en sitios y con personas que te hagan sentir paz.
Escribid sobre la vida real, sobre crecer y que tiene que doler para que puedas cambiar. Esto sí es real y es mucho más grande que cualquiera de vuestras historias.
¿Podéis dejar ya de cantar mentiras?