Por si vuelvo a perderme recuerde quién soy

No soy las puertas que me cierran, soy las innumerables veces que he llamado hasta que una se abrió.

Soy la de inventarse el lado bueno del círculo. La que se abraza a la tristeza muy fuerte y le da las gracias.

La que busca significar cada equívoco y lo transforma en lección.

La que valora el tiempo sobre todas las cosas.

Aprendiz de todo, experta en nada (y en mis ratos libres, por qué no decirlo, un poco princesa) 👑

Respirar

Aún me cuesta pero, aunque sea a ratos, lo hago con toda intensidad.

Inhalo, exhalo… y se me para el corazón. Inhalo, exhalo y vuelta a empezar. Un VIS demasiado largo.

Pero sigo aquí, respirando a medias, viva a la mitad. Pero aquí.

Vamos a cantar mentiras, tralará

Queridos cantautores, ¿podéis dejarlo ya? Os coláis en mi emisora con unas letras que me hacen pupita en los oídos.

Que te mueres si no está, que sin ella no eres nadie, que si era tu destino, el amor de tu vida.

¿Pero qué os pasa? Ni te mueres sin alguien, ni dejas de ser (más bien al contrario, te buscas y te encuentras), ni existe un destino único (qué para eso eliges hacia dónde vas), ni hay un único amor en tu vida.

Que el amor primero es de ti para ti, y si sobra, lo repartes. Y siempre sobra.

Se lo das a tu familia, se lo das a tus amigos, a tu perro, al tío que te sirve ahora el desayuno los domingos, se lo das a tu pareja o a tus follamigos, a la compañera de trabajo con la que te vas de cañas o se lo das al que pide 1€ en la calle para un bocadillo. Amor te lo das a ti mismo invirtiendo tiempo en tus aficiones, buscando mejorar en tu trabajo, comiéndote un brownie si el día ha sido regulero y estando en sitios y con personas que te hagan sentir paz.

Escribid sobre la vida real, sobre crecer y que tiene que doler para que puedas cambiar. Esto sí es real y es mucho más grande que cualquiera de vuestras historias.

¿Podéis dejar ya de cantar mentiras?

La cara B

Esa que solo uno o dos conocen. La que te invita a jugar con la muerte y a muchos asusta.

La puerta prohibida entreabierta que despierta el deseo y todo lo quiebra.

La que te lleva a enfrentarte con tus propios monstruos…preciosos monstruos.

La vuelta de tuerca de la normalidad.

Esa es la que disfruto, la cara B del cuento que te cuentas, la de verdad.

Audio 358

– Pero cómo vas a saber lo que está pensando, querida, que no estás en su cabeza, que no eres John Malkovich.

Las horas, el silencio, las gracias y la lluvia

Quieres esconderte bajo la manta y despertar mañana (si pudieses dormir, claro), pero el puto reloj se ha parado y sin embargo tú no puedes parar.

127 horas de arrancarse la piel en realidad aumentada. 🙂

Masticas despacito las voces intrusas de tu cabeza que gritan fuerte «no vales», «cómo vas a estar a la altura»; alguna se ríe y musita «qué va, ni a la suela les llegas».

Y a ti, es que te da la risa,como siempre. Resuena dentro de ti el grito de guerra «vouvos esnaquizar, miñocas» y, cara pintada como William Wallace, sales de casa.

– Hoy vais a morir.

Buscas al equipo, cuatro, te sirven, ahora haz una locura. Id a la fábrica abandonada, tú mezcla y las ahogas: cigarritos, copas, picos pero no en la boca.

Si no puedes respirar, las voces tampoco. Adiós, bye, ciao, au revoir. Ya no gritan. Suficiente por hoy.

Gracias.

Silencio y lluvia.

Victoria

Uno ama como ha aprendido. Uno ama como ha sabido. Uno ama como quiere.

Qué suerte la mía que todavía me queda amor del bueno, qué suerte que os elegí sin dudas.

Qué suerte la mía que me abraza esta ciudad. Una y otra vez. Aunque me caiga.

Yo ya he ganado.

El demonio

Han regresado las pesadillas. Despertar gritando a las 5 de la mañana. Hacerse bolita y temblar de miedo.

Voy a salir, salir, salir.

No quiero dormirme, es una trampa.