Quieres esconderte bajo la manta y despertar mañana (si pudieses dormir, claro), pero el puto reloj se ha parado y sin embargo tú no puedes parar.
127 horas de arrancarse la piel en realidad aumentada. 🙂
Masticas despacito las voces intrusas de tu cabeza que gritan fuerte «no vales», «cómo vas a estar a la altura»; alguna se ríe y musita «qué va, ni a la suela les llegas».
Y a ti, es que te da la risa,como siempre. Resuena dentro de ti el grito de guerra «vouvos esnaquizar, miñocas» y, cara pintada como William Wallace, sales de casa.
– Hoy vais a morir.
Buscas al equipo, cuatro, te sirven, ahora haz una locura. Id a la fábrica abandonada, tú mezcla y las ahogas: cigarritos, copas, picos pero no en la boca.
Si no puedes respirar, las voces tampoco. Adiós, bye, ciao, au revoir. Ya no gritan. Suficiente por hoy.
Gracias.
Silencio y lluvia.
