La vida extraordinaria

 Cariño, quizás debí decírtelo desde el principio, pero yo quiero una vida extraordinaria.

-¿Y qué es para ti extraordinaria?

– Pues una vida llena de magia, de cosas geniales que te hacen sentir bien -contesté.

Y entonces pensé en sus manos tocando mi ‘Under The Bridge‘ en la guitarra, los cafés nocturnos a orillas de un Cantábrico disfrazado de tsunami, los bailes escondidos en la terraza, las competiciones (a muerte) de bádminton y los «mira que eres patosa» cuando tropezaba y venía en seguida a darme un beso en la frente.

Pensé en los mojitos de hamaca y en la lluvia de estrellas. En aquella noche de la Luna Azul.

– Amor, hay vidas extraordinariamente normales. -me dijo.

Le miré en silencio.
Sí que las hay.

Luna Azul verano del 2012

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *